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miércoles, 21 de mayo de 2008

LAS NATILLAS

Abrimos nueva sección en Adictos al verso, porque además de a los versos, también somos adictos a la prosa, a las letras, a las palabras, y todo lo relacionado con literatura y otras artes.

En esta sección daremos rienda suelta a la imaginación y a la prosa, para comenzar vamos a realizar un ejercicio en el cual sólo tenemos que añadir al texto, que nos presta Rafa León del blog ”El éxodo y la lila celeste” un final, el que más os guste u os sugiera.

Os ánimo a que sea la imaginación cómplice de vuestras letras.

Un saludo.

Sandra Garrido

TEXTO DE RAFA LEÓN ”NATILLAS”

Miércoles laborable, 5 de la madrugada. Con una ebriedad que ya les turbaba en demasía los sentidos, buscaban un garito donde poder tomar otra copa. Todo cerrado.

- ¿Cómo no vayamos al centro? –propuso él.

- ¿A estas horas? No, no, ni pensarlo. Pero si te apetece podemos subir a tu casa… ¡no!, mejor a la mía, que nos queda más cerca. Pero sólo a tomar una copa, ¿vale? –replicó ella.

Lo cierto es que a él ni por un instante se le había pasado por la imaginación la posibilidad de que aquella noche pudiesen terminar yaciendo sobre el mismo lecho. Ni ninguna otra noche. Pero aquella, que se le antojo como solapada negativa, espoleó sus deseos con tal fuerza que comenzó a experimentar una colosal erección.

- Bueno, ya se sabe que cuando las mujeres dicen “no”, en realidad quieren decir “tal vez” –pensó.

* * *

- En fin, ya estamos en mi cuchitril. Voy a ponerme un poco más cómoda. Entretanto, si no te importa, ve preparando tú las copas. En el frigorífico hay vino y cerveza. Creo que no tengo nada más. A mí me sirves un vino blanco.

Él no daba crédito. Ella se iba a poner más cómoda, y además, no había podido dejar de llamar poderosamente su atención el hecho de que allí, sobre el estante más visible de todo el salón, hubiese dos cajas de condones de 24 unidades.

- ¡Esta chica es una fiera!, no sé si voy a ser capaz de estar a su altura –pensó, un tanto azorado, mientras se dirigía dando tumbos a la cocina para servir las copas.

Pero al abrir el frigorífico, la espantosa visión de un incontable número de envases de natillas caducadas desde hacía meses, acabó de súbito con sus ilusiones.

Rafa León.




EL DESENLACE


VERSIÓN DE CARLOTA

Sin duda era una obsesa. Quién si no coleccionaría natillas. Y para qué. Y por qué no había nada más en la nevera, a parte del vino y la cerveza.
Debía de sufrir una patología de esas en que las frustraciones la movían a comprar natillas compulsivamente. Y no podía evitar pensar en qué tipo de vida llevaría... La cabeza empezó a darle vueltas y, entre palpitación y palpitación, imaginaba: se veía a sí mismo besándola apasionadamente y deslizándose poco a poco por sus pechos, al son de una música de cuerda, luego su vientre y más abajo... hasta ese punto en que, en su paranoia, coincidía la rotura de la cuerda del violín con un fuerte olor a natilla caducada.
"No te extrañes de las natillas. Es que mi compañera de piso estudia Químicas y las necesita para no sé qué experimento", exclamó ella desde el baño.
Pero él corría rambla arriba, con el corazón en la garganta y dispuesto a no comer más lácteos en su vida.


VERSIÓN DE SANDRA GARRIDO


Con los ojos desorbitados él cerro la nevera, comenzó a tener sospechas de estar en casa de una desequilibrada, pero tampoco estaba seguro de estar en la certeza,salió corriendo hacía la caja de condones pues tal vez también estos estaban caducados, tal vez él sólo sería uno más de su colección de natillas... comenzó a tener vértigo, el alcohol comenzó a mezclarse con los nervios y en un giro repentino estaba tendido en el suelo.

-Holaaaa,¿estás bien?. Despierta-
Al abrir sus ojos se apoderó el pánico de él, no podía dar crédito a lo que veían sus ojos, la chica estaba completamente enfundada en tapaderas de natillas y con una sonrisa picaresca le dijo
-comeme, estás las tenía en la nevera de mi dormitorio -

Y el pensó -Ya decía yo que parecía demasiado fácil, estoy con una tarada, aunque muy apetitosa-




VERSIÓN DE MOS, DESDE LA ESFERA

..., acabó de súbito con sus ilusiones. De hecho, su miembro viril volvió al estado de reposo más absoluto en un instante.
La llamada insistente de ella para que le llevara la copa de vino,hizo que él volviera a la realidad de aquella casa un tanto extraña. Dudó qué hacer. No quería perder la posibilidad de un encuentro erótico-festivo por culpa de unas natillas caducadas. Por eso, llenó dos copas de vino y salió de la cocina como si no hubiera nada extraño en la nevera.
Ella salió de su cuarto con un pantalón corto y un top que marcaba la silueta de sus pechos turgentes. Brindaron por su encuentro, bebieron de las copas y se fundieron en un intenso beso.
Después se desnudaron impetuosamente, retorciéndose de deseo y buscando el placer del otro.
- Toma un condón y hagámoslo-dijo ella. Él intentó fijarse en la fecha de caducidad de los preservativos pero le fue inútil ante los juegos bucales que ella le practicaba. Iba a reventar con tanta entrega y pasión.
La poseyó en el sofá entre jadeos de ella y de él.
De repente, sin saber por qué, él dejó escapar un " ¿no estará caducado el condón, verdad? ".
-Por supuesto que no, sigue, sigue- dijo ella. Y llegaron al orgasmo conjuntados, exhaustos y vencidos.
Después terminaron las copas y se fueron al dormitorio. El pensó en decirle lo de las natillas caducadas pero el cansancio, hizo que se durmiera casi de repente.
Se despertó a las 11 con ganas de orinar y sin saber muy bien dónde estaba. Poco a poco fue recordando lo acontecido las últimas horas. Ella no estaba en la cama, a su lado. Salió hacia el baño. Husmeó por la estancia sin rastro de ella. Fue hasta el frigorífico. Tampoco las natillas caducadas estaban allí.
La botella de vino blanco que descorchó hace unas horas, permanecía intacta junto a cinco latas de cerveza. Y, poco a poco, se desvaneció todo su ser. Como las volutas de humo de un cigarro cuando se diluyen en el aire.


VERSION DEL SECRETARIO


El chico, que había bebido y mezclado, lo que no era su costumbre..., perdió todo: las ganas de revolcón, las ganas de amanecer entre los brazos de la maciza, las ganas de..., todo.
Buscó el camino del aseo, casi a tientas. Lo halló. Metió la cabeza bajo el chorro de agua fría.
Hubo una mejoría, una vuelta a la realidad.

Pero esa postura inclinada y los escalofríos que le acosaron, terminaron por provocarle unas desagradables vomiteras.
Raramente le ocurría aquello.
Raramente bebía...

Ella, ya le esperaba fuera. Oyó las arcadas. Frunció su precioso ceño: ¡Bah! Estúpido niñato...

La gente del equipo que comenzaba a colocar envases de natillas por toda la cama, se apartaron.
El regidor gritó:
-Anna, arrópate. Está visto que hoy no hacemos nada...
Y entrando en el baño:
-Pero Rafa, te dijimos que una copita antes de venir a rodar el spot, para animarte, y mira cómo vienes.

::::::::::::::::::::::::::::::

Y el anuncio de Natillas Danone, especial para aquella Navidad, con la Kournikova y Rafa Nadal en tórridas posturas, no pudo ser.
La rusa, cabreada, los mandó a todos a freír colillas. Y de Rafa, nunca más se supo en el mundo de la publicidad (al menos en el de las natillas...) Listas para gustar.

¿¿Repetimos??

6 adictos:

carlota dijo...

Sin duda era una obsesa. Quién si no coleccionaría natillas. Y para qué. Y por qué no había nada más en la nevera, a parte del vino y la cerveza.
Debía de sufrir una patología de esas en que las frustraciones la movían a comprar natillas compulsivamente. Y no podía evitar pensar en qué tipo de vida llevaría... La cabeza empezó a darle vueltas y, entre palpitación y palpitación, imaginaba: se veía a sí mismo besándola apasionadamente y deslizándose poco a poco por sus pechos, al son de una música de cuerda, luego su vientre y más abajo... hasta ese punto en que, en su paranoia, coincidía la rotura de la cuerda del violín con un fuerte olor a natilla caducada.
"No te extrañes de las natillas. Es que mi compañera de piso estudia Químicas y las necesita para no sé qué experimento", exclamó ella desde el baño.
Pero él corría rambla arriba, con el corazón en la garganta y dispuesto a no comer más lácteos en su vida.

Sandra Garrido dijo...

Aquí va mi desenlace.En realidad lo escribí cuando rafa subió este texto a su blog, hace ya algún tiempo.BEsos

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Con los ojos desorbitados él cerro la nevera, comenzó a tener sospechas de estar en casa de una desequilibrada, pero tampoco estaba seguro de estar en la certeza,salió corriendo hacía la caja de condones pues tal vez también estos estaban caducados, tal vez él sólo sería uno más de su colección de natillas... comenzó a tener vértigo, el alcohol comenzó a mezclarse con los nervios y en un giro repentino estaba tendido en el suelo.

-Holaaaa,¿estás bien?. Despierta-
Al abrir sus ojos se apoderó el pánico de él, no podía dar crédito a lo que veían sus ojos, la chica estaba completamente enfundada en tapaderas de natillas y con una sonrisa picaresca le dijo
-comeme, estás las tenía en la nevera de mi dormitorio -

Y el pensó -Ya decía yo que parecía demasiado fácil, estoy con una tarada, aunque muy apetitosa-

mos dijo...

..., acabó de súbito con sus ilusiones. De hecho, su miembro viril volvió al estado de reposo más absoluto en un instante.
La llamada insistente de ella para que le llevara la copa de vino,hizo que él volviera a la realidad de aquella casa un tanto extraña. Dudó qué hacer. No quería perder la posibilidad de un encuentro erótico-festivo por culpa de unas natillas caducadas. Por eso, llenó dos copas de vino y salió de la cocina como si no hubiera nada extraño en la nevera.
Ella salió de su cuarto con un pantalón corto y un top que marcaba la silueta de sus pechos turgentes. Brindaron por su encuentro, bebieron de las copas y se fundieron en un intenso beso.
Después se desnudaron impetuosamente, retorciéndose de deseo y buscando el placer del otro.
- Toma un condón y hagámoslo-dijo ella. Él intentó fijarse en la fecha de caducidad de los preservativos pero le fue inútil ante los juegos bucales que ella le practicaba. Iba a reventar con tanta entrega y pasión.
La poseyó en el sofá entre jadeos de ella y de él.
De repente, sin saber por qué, él dejó escapar un " ¿no estará caducado el condón, verdad? ".
-Por supuesto que no, sigue, sigue- dijo ella. Y llegaron al orgasmo conjuntados, exhaustos y vencidos.
Después terminaron las copas y se fueron al dormitorio. El pensó en decirle lo de las natillas caducadas pero el cansancio, hizo que se durmiera casi de repente.
Se despertó a las 11 con ganas de orinar y sin saber muy bien dónde estaba. Poco a poco fue recordando lo acontecido las últimas horas. Ella no estaba en la cama, a su lado. Salió hacia el baño. Husmeó por la estancia sin rastro de ella. Fue hasta el frigorífico. Tampoco las natillas caducadas estaban allí.
La botella de vino blanco que descorchó hace unas horas, permanecía intacta junto a cinco latas de cerveza. Y, poco a poco, se desvaneció todo su ser. Como las volutas de humo de un cigarro cuando se diluyen en el aire.

SyM dijo...

Carlota y Mos, gracias por participar

El éxodo dijo...

Os dejo el final que ideó en su momento mi primo (http://lazonalibredelsecretario.blogspot.com/).

Supongo que no le importará que me haya tomado esta libertad.

Abrazos.

Versión de mi primo, El Secretario.

El chico, que había bebido y mezclado, lo que no era su costumbre..., perdió todo: las ganas de revolcón, las ganas de amanecer entre los brazos de la maciza, las ganas de..., todo.
Buscó el camino del aseo, casi a tientas. Lo halló. Metió la cabeza bajo el chorro de agua fría.
Hubo una mejoría, una vuelta a la realidad.

Pero esa postura inclinada y los escalofríos que le acosaron, terminaron por provocarle unas desagradables vomiteras.
Raramente le ocurría aquello.
Raramente bebía...

Ella, ya le esperaba fuera. Oyó las arcadas. Frunció su precioso ceño: ¡Bah! Estúpido niñato...

La gente del equipo que comenzaba a colocar envases de natillas por toda la cama, se apartaron.
El regidor gritó:
-Anna, arrópate. Está visto que hoy no hacemos nada...
Y entrando en el baño:
-Pero Rafa, te dijimos que una copita antes de venir a rodar el spot, para animarte, y mira cómo vienes.

::::::::::::::::::::::::::::::

Y el anuncio de Natillas Danone, especial para aquella Navidad, con la Kournikova y Rafa Nadal en tórridas posturas, no pudo ser.
La rusa, cabreada, los mandó a todos a freír colillas. Y de Rafa, nunca más se supo en el mundo de la publicidad (al menos en el de las natillas...) Listas para gustar.

¿¿Repetimos??

El Secretario dijo...

Hola amigos.


Jajaja...

No me acordaba de esto.

Me salió bien ¿eh?

Gracias, primo por tener más memoria que yo.

Abrazos a todos.